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viernes, 25 de febrero de 2011

La conducción vertical, después de Peron, por Aurelio Argañaraz

El diario cordobés "Comercio y Justicia" publica, hoy, la nota de nuestro cro., que intenta demostrar la imperiosa necesidad de reestructurar democráticamente al movimiento popular, para asegurar la continuidad y profundización del proceso abierto en el 2003 por Néstor Kirchner.

La conducción vertical, después de Perón
En la militancia del peronismo, aun en el marco de su fragmentación actual, se reivindica la norma de una “conducción verticalista”, considerándola inevitable si se coincide en la necesidad de que las fuerzas populares deben conformar un “movimiento nacional”. Este tipo de formación, sostenían los doctrinarios, exigía forzosamente un jefe arbitral. Un reclamo democratizador sólo podía surgir del intento de trasladar a una fuerza socialmente plural las formas propias del “partido político”, que se descalificaban como “demoliberales” y “formalistas”, en contraposición a otras, estructuradas para servir a una “revolución nacional”.
Es necesario replantear la cuestión si, como creemos, constituye hoy una rémora del pasado, uno de los obstáculos que debe enfrentar –y sufre en los hechos, con demasiada frecuencia- la nueva y la “vieja” militancia popular, embarcada en la tarea de sostener y profundizar el curso político que abrieron las movilizaciones del 2001 y encarnaron luego los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Ese proceso, valioso en si mismo y en tanto pilar del ciclo latinoamericano que busca liberarnos de una secular opresión, debe generar, para sustentarse y madurar, un movimiento nacional apto para retomar y llevar a término, en las condiciones del siglo XXI, las grandes tareas que se propusieron sus antecesores del siglo XX.
En primer término, es preciso decir que la “conducción vertical” era una cosa con Perón vivo y otra, mucho más discutible respecto a sus virtudes, cuando los jefes del peronismo surgen a partir de las pugnas de su aparato. Perón, síntesis histórica, era el programa nacional-popular. No cabe decirlo   del peronismo, a secas. Sería negar la experiencia misma: ignorar su responsabilidad, central, en la década del 90. Y la honrosa excepción de aquéllos que desoyeron la conducción vertical… de Carlos Menem y sus numerosos secundones del aparato político y sindical justicialista. En consecuencia, si la conducción puede traicionar los fines (o en otros casos, simplemente errar) y, como es obvio, el deber en tal circunstancia es desobedecer, resulta que el principio (la verticalidad) debe tomarse como un medio, útil sólo en ciertas condiciones, ya que en otras la honestidad política exige desoír las órdenes y mantenerse en la lucha “con la cabeza de los dirigentes”.
Esta visión, concreta y flexible, opuesta al verticalismo como doctrina, por un lado, y a la crítica que formula el democratismo formal de radicales y afines, por otro, nos permite juzgar favorablemente, por ejemplo, la concentración de poder en Cristina Kirchner, en oposición a una “democratización” que cedería poder a los caudillos locales de las provincias y los aparatos. Éstos, en conjunto, son menos confiables para el pueblo argentino o, dicho de otro modo, la actual presidente es más firme en la voluntad de enfrentar a las fuerzas conservadoras y menos permeable a la influencia enemiga que la mayoría de los dirigentes del Partido Justicialista, donde las excepciones a esa regla en nada        alteran el cuadro general.

Para rehacer la política, protagonismo popular
No obstante, es preciso plantear dos afirmaciones, que sintetizan las exigencias del actual periodo; a saber: 1) no podremos dar sustentabilidad al curso abierto por Néstor Kirchner en el 2003 sin una recomposición del movimiento nacional y esto implica su actualización política y doctrinaria; 2) semejante tarea no puede cumplirse sin democratizar la política y, particularmente, el debate sobre el país que deseamos, el contexto internacional y latinoamericano, la composición social del frente nacional, el rol de las estructuras y aparatos de poder, la fragmentación política, los contenidos y los métodos que fortalecen nuestro campo y aíslan al enemigo, en fin, una suma de cuestiones cuya resolución es impensable sin estimular enérgicamente el protagonismo popular.  
Se habla a menudo de “superar el peronismo”, con liviandad. Es preferible, me parece, establecer concretamente qué precisamos; qué deberíamos ratificar (una vez recuperado, ya que en ciertas cuestiones estamos por debajo del programa del 45), de aquel contenido que hizo del peronismo un movimiento nacional, el más progresivo de nuestro siglo XX; y qué límites y contradicciones de su formulación tradicional debemos “superar”, para llegar hasta un punto en que sean irreversibles la soberanía política, independencia económica y justicia social. Esto impone la amplitud de criterios que requiere abordar un cambio de época. Quienes provienen del peronismo, deben abrirse a la reflexión sobre la historia reciente, que es ineludible y se verificará contra ellos, si no hubiese otro remedio. Es insostenible, en particular, por estéril y sectaria, una visión “esencialista” que ignora el decurso del movimiento real y aparta del “peronismo” lo que no le agrada; y su complemento simétrico, un “nominalismo” para el que pesan las formas y los rituales, la identidad formal. Con “las esencias” se niega la identidad peronista del neoliberalismo del 90, para introducirla por la ventana a la hora de distinguir entre propios y extraños (en este último caso, De la Sota es preferible a Juez, aunque al mismo tiempo se diga, en el momento de “filosofar”, que el ex gobernador “no es peronista”). Por su parte, quienes se apuran en “superar” al peronismo en un trámite expeditivo debieran entender que la actualización doctrinaria y puesta al día de las fuerzas populares no puede darse sin aventar los restos de un gorilismo pequeñoburgués que, a menudo, se viste con un ropaje “progresista”, o “socialista” y “revolucionario”, para aborrecer más a Hugo Moyano y los jefes sindicales que a los explotadores y chupasangres de la “libre empresa”.
En ambos extremos, resulta notoria la dificultad para proveer de un marco histórico los problemas de la construcción de un sujeto político apto para concluir con las trágicas alternancias de un país que vivió en 1955 y 1976 la brutal clausura de sus experiencias democráticas y la restauración del poder oligárquico; hechos en los cuales tuvieron un papel activo y fatal los límites y contradicciones del movimiento popular. Aunque en cada caso estos se manifestaran de distinto modo, siempre parieron ciclos de predación imperialista, con enorme costo económico-social. Si algo quiere aportar al país la reiterada intención de “superar” el peronismo, debe señalar cómo hemos de construir un movimiento cuya amplitud, profundidad y coherencia permitan concluir con estas alternancias y llevar a la Argentina a otra época histórica.

El lugar de la militancia en el nacimiento del peronismo
Si el General Perón, el creador del concepto, les hubiese planteado a los líderes sindicales en 1944 que de allí en más habría de imponerles una “conducción vertical”, el peronismo no hubiese llegado a ser. De esta obviedad hay que extraer hoy conclusiones políticas, a las que buscaremos llegar con un tratamiento histórico. Son imprescindibles, si pretendemos rehacernos.
Aquellos gremialistas, que provenían del anarquismo o del “socialismo” juanbejustista, por doctrina y por experiencia poco predispuestos a confraternizar con militares, acudieron con desconfianza al sorpresivo convite del Secretario de Trabajo del golpe del 43. Sin una previa seducción política, en el marco de acciones que otorgaban derechos y otro lugar social a la masa obrera, no hubiesen trabajado, tal como lo hicieron, para dar envergadura a uno de los pilares del movimiento nacional que el coronel nacionalista quería construir y para cuya concreción alentó el protagonismo popular, sin renunciar a las posibilidades de sumar también a fuerzas ya estructuradas.
El Partido Laborista fue dirigido por los jefes  sindicales, que lo habían creado tras el 17 de Octubre, hasta que Perón consolidó el gobierno surgido en las elecciones del 46. Recién entonces el General  resuelve disolver al laborismo y las restantes agrupaciones que lo habían acompañado en la lucha por el poder. La “conducción vertical” emerge como el resultado de una dura lucha, que concluye  con la prisión de Cipriano Reyes, la destitución de Gay en la CGT y la disolución final de aquella suerte de “partido obrero”. Para bien y para mal, la jefatura arbitral se incorpora a la doctrina y las muletillas del peronismo. Perón, inicialmente, para fundar su movimiento, estimuló el protagonismo de todos sus adeptos y apenas se imponía como un primus inter pares por medio de la seducción.
Es natural: era un militar rodeado de camaradas tachados de autoritarios; a nadie escapaba, entre los líderes obreros, que podía tratarse de un aventurero vulgar; podía caer, víctima de las intrigas y los intereses en juego. Perón, conciente de sus debilidades, quería ganar a las fuerzas obreras y de ningún modo forzaba la situación; hacía política; no sólo otorgaba múltiples beneficios; buscaba consolidarse como una expresión renovada de sus identidades previas, síntesis de lo representado por la vieja guardia sindical y el proletariado criollo, el nacionalismo militar y la herencia irigoyenista sobrevivida.
El orden y la regimentación del conjunto del movimiento (que, además de expresar los rasgos particulares de su  formación militar, garantizaban para Perón la imposibilidad de “un desborde” de las bases obreras), con la doctrina “verticalista” y “la infalibilidad del Líder”… vendrían después.
La naturaleza del peronismo, un movimiento nacional con mayoritaria presencia de la clase obrera  y liderazgo nacionalista, se expresará en la contradicción, dentro de su seno, entre una retórica que “combatía el capital” y un proyecto que en verdad buscaba desarrollarlo, aunque fuese mal visto por el propio empresariado y debiera usar al Estado nacional como la fuerza impulsora de las grandes empresas que el país necesitaba, que la débil y malparida burguesía “nacional” jamás emprendería, dado su visión, mezquina, y su total subordinación al universo cultural y simbólico de la oligarquía ganadera. Esta mezcla, tan particular, que transformó en laberíntico el análisis del movimiento fundado por Perón, explica los rasgos bonapartistas de su jefatura, urgido a disolver las  tendencias internas, ahogar el debate y establecer reglas dirigidas a destruir todo poder autónomo, para así preservar la discrecionalidad del jefe. Fuera del poder, en la proscripción y el destierro, esa disciplina implacable cedía el paso a la célebre táctica “del juego pendular”, que intentaba combinar la amenaza “revolucionaria” cara a “la Resistencia” con la propensión a conciliar e “integrarse” (al régimen vigente) de ciertas alas “participacionistas”, incapaces ambas de arrancar a la oligarquía la  única concesión que podía para sacar la situación del impasse: el derecho de Perón a retornar al país y a ser elegido presidente de la nación.
Proseguir estas consideraciones nos llevaría lejos del puntual propósito que perseguimos aquí, que nace de las exigencias de una actualidad política que nos exige reconstruir el movimiento nacional, para sustentar el curso abierto por el kirchnerismo. Vivimos un momento, a nuestro juicio, análogo al que protagonizaron los parteros del peronismo; éste no fue, como coinciden en creer algunos de sus apologistas y sus detractores oligárquicos, la obra de un hombre, sino una creación colectiva de los argentinos, al menos en el sentido de que el 17 de Octubre y su multitudinaria militancia dieron al líderla posibilidad de ser. Y dicho sentido no es menor.
En el momento necesario, hasta que logró consolidar un liderazgo cuya fortaleza sobreviviría a las  pruebas del exilio y el tiempo, Perón fue capaz de ver el papel del protagonismo y la creatividad del pueblo llano y, sin garantías de que podría dominar a Las Furias, resolvió abrir la  Caja de Pandora, sin arredrarse. La alternativa, entonces como hoy, era fracasar en la construcción política y, como corolario, poner en cuestión la sustentabilidad de los cambios. El kirchnerismo, que en esta materia ha sido hasta hoy medroso y dependiente de los acuerdos cupulares, no sobrevivirá, a la larga, si la militancia popular no logra crear una articulación de fuerzas capaz de imponer formas democráticas de resolución de los problemas y seleccionar liderazgos fundados en la representatividad y el apoyo condicional de una organización piramidal. Las fuerzas del stablishment lucen dispersas y confusas, hoy, pero esa situación no durará eternamente. La nueva militancia y los viejos cuadros que animó      la experiencia  iniciada por Néstor Kirchner se frustrarán nuevamente si acatan la “verticalidad”, sin hacerse cargo de hacia dónde vamos y cómo lo hacemos. Es tiempo de archivar la afirmación desatinada de que “la conducción decide y el resto obedece” y asumir las responsabilidades de los mayores de edad.

Córdoba, 25 de febrero de 2011

miércoles, 13 de octubre de 2010

Comunicado de prensa de los estudiantes en lucha por la educación Pública

Asamblea Interestudiantil
Comunicado de prensa
Se sostiene el plan de lucha y la unidad estudiantil sigue en pie. 
Córdoba 10 de octubre de 2010 (Prensa Interestudiantil).- La Coordinadora surgida de la Asamblea Interestudiantil reunida y conformada por representantes de las instituciones educativas secundarias, terciarias y universitarias abajo firmantes sostenemos, en primer lugar, nuestro rechazo y exigencia de anulación del Anteproyecto de Reforma de la Ley de Educación provincial como condición mínima y necesaria para sentarnos a negociar. 
Ratificamos, asímismo, el plan de lucha votado por la asamblea interestudiantil del 8/10 de la cual participamos más de 600 estudiantes que consiste en:
  • Martes 12/10, cortes sincronizados y simultaneos en las principales arterias de tránsito de la ciudad
           entre las 13 y las 15 hs.
  • Miércoles 13/10, Marcha en defensa de la educación Pública, Laica, Gratuita y de Calidad que partirá de
          Colón y Gral. Paz a las 17 hs, se detendrá frente a Casa de Gobierno y concluirá en un acto frente al 
          Rectorado de la UNC.
  • Jueves 14/10, Nueva Asamblea interestudiantil en Plaza Seca de la Fac de Filosofía y Humanidades a las 17hs.
Denunciamos y rechazamos además, las maniobras divisionistas del Gobierno de Schiaretti así como,  las presiones y el amedrentamiento de distintos tipos (persecución de directores de escuela, amenazas de desalojo, cómputo de faltas y amonestaciones, etc) lanzadas contra los estudiantes en lucha; y en particular repudiamos la quita del servicio de PAICOR a las escuelas que están tomadas. Este gesto execrable del gobienro que intenta quebrarnos jugando con la necesidad básica de alimento de nuestros compañeros que asisten al Paicor, a sabiendas de que para muchos de ellos quizás sea una de las pocas comidas del día.
Insistimos con el llamado a la unidad e instamos a toda la comunidad educativa y a la población de Córdoba en general, a participar de las acciones de este plan de lucha en defensa de la EDUCACIÓN, PÚBLICA, LAICA y GRATUITA.
Escuelas tomadas: Garzón Agulla, D. Zípoli, San José, Instituto de Educ. Córdoba, Fsco. Pablo De Mauro, Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, IPEM 9 Che Guevara, IPEM 208 Marina Waisman, IPEM 92 Quintas de Argüello, IPEM 16, el Armada Argentina, Sabattini, IPEM República de Francia, Instituto Manuel Belgrano, Cenma 23, Cenma 111, IPEM 57 Comodoro Rivadavia, IPEM Agustín Tosco.
También adhieren estudiantes de las escuelas cuyos referentes firmaron las actas acuerdo con el gobierno, del IPEM 270, del Deán Funes,  del Cassaffoush.
Los primarios tomados por padres Bandera Argentina y Santiago del Estero. A éstos se suman la Facultad de Filosofía y Humanidades y las 5 escuelas terciarias de Ciudad de las Artes (L.E.Spilimbergo, F. Arranz, Figueroa Alcorta, Roberto Arlt y el Conservatorio Prov de Música) . En estado de asamblea permanente se encuentran los siguientes: Collegium, ICA, IPEM 64, Trettel, Dante Alighieri, Bioy Casares, Fac. de Psicología.

domingo, 10 de octubre de 2010

Difundimos Carta declaratoria de la Asamblea de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano

En la actualidad se ha nacionalizado la toma de colegios como medida de lucha. Esta es la expresión de un movimiento estudiantil que se organizó en el contacto con la realidad de la Educación Pública. Una realidad en la que la educación, lejos de ser un derecho, es pensada como un gasto, donde los educadores son considerados como empleados y su salario como un costo, donde los estudiantes somos consumidores y productos para un mercado.  Esta es la concepción a la que el movimiento estudiantil se enfrenta en conjunto, sin distinguir jurisdicciones y considerándonos parte de un mismo sistema educativo y de la misma sociedad.
Nuestra lucha es creativa y generadora de conciencia participativa. A este sistema educativo le oponemos la alternativa que construimos día a día: pensamos y creamos una educación que sea crítica e integral. Crítica para formarnos como sujetos capaces de tener incidencia en la realidad social y comprenderla de manera autónoma. Integral para poder construir nuestra propia identidad con libertad para elegir el porvenir que queremos. Este es el espíritu de nuestra lucha, este es el proyecto que respalda nuestras reivindicaciones.
En este marco nuestras reivindicaciones son las siguientes: 1) Construcción de una nueva Ley de Educación Provincial a partir de un proceso participativo y democrático. SI bien sabemos que existió un debate inicial, éste se dio a partir de una reforma ya escrita y sin garantizar una participación efectiva de todos los agentes que deberían haber intervenido en la redacción de dicha ley. Ésta, en sus artículos n° 11 y n°35, plantea la inclusión de educación religiosa opcional a escuelas públicas. El artículo n° 11 explicita que es un derecho de los padres “a que sus hijos reciban de manera opcional, en el ámbito de la educación pública de gestión estatal, educación religiosa que les permita aprehender los valores y contenidos básicos de la creencia por la que hubieran optado”. Consideramos que la educación pública estatal debe ser laica y no es responsabilidad del Estado garantizar la formación religiosa. Esta es una tarea que debe correr por cuenta de la familia o de las instituciones religiosas. Por otro lado, en su artículo n° 46 menciona como un deber del Ministerio de Educación “el propiciar la firma de convenios de colaboración mutua entre las autoridades educativas con los sectores de la producción y el trabajo”. Consideramos que el artículo refiere a responder a los intereses de ciertos sectores del mercado laboral. El artículo n° 19 titulado “Calidad de la Educación ”, designa la obligación del gobierno provincial a instrumentar políticas necesarias para el mejoramiento de la calidad de la educación, entre ellas, la “renovación de la forma de organización y de gestión de instituciones educativas” y la asignación de recursos físicos y financieros en los que se integren de igual manera “aportes comunitarios, sectoriales y de otras jurisdicciones”. En este artículo no se especifican las “políticas necesarias” que renueven las formas de organización y gestión, y  a continuación establece la posibilidad de que el sector privado contribuya física y financieramente en la educación pública. De la misma forma, el artículo n° 107 ubicado en el capítulo referido al financiamiento de la educación, establece que una ley especial determinará los recursos con que contará el sistema educativo, sin especificar cuándo se creará esta ley ni sus características. Además, observamos que se abre la posibilidad en el artículo n° 89 de que “representantes de los distintos organismos comprometidos con la temática, a quién el ministerio de educación o quien él designe podrá cursar las invitaciones pertinentes”, integren el Consejo Provincial de Políticas Educativas. Sabiendo que, “organismos comprometidos con la temática” es una definición bastante amplia, cabe la posibilidad de que sectores privados amplíen su influencia en las decisiones de políticas educativas. En este sentido, consideramos que la educación debe perseguir fines emancipadores y no tecnocráticos. También podríamos mencionar el artículo n° 40, n° 95, entre otros, todos orientados en  la idea de la educación al servicio del mercado.
2) Presupuesto para las escuelas provinciales, de manera tal que se satisfagan todas las exigencias en materia edilicia y en calidad educativa, incluyendo el salario docente. Es importante en este punto aclarar de una vez y para todas, como es que siendo una escuela nacional nos hacemos eco de reclamos de jurisdicción provincial. Como movimiento estudiantil consideramos la educación como una unidad y en su defensa no podemos reparar en distinciones superfluas. Adherimos a la actual movilización estudiantil a nivel nacional porque exigimos que la educación sea una cuestión de Estado.
3) Elevación del presupuesto educativo en general, y del presupuesto universitario. Nuestra escuela también presenta problemas edilicios y, sin exclusión del resto de las instituciones educativas, presenta problemas presupuestarios para encarar los diversos gastos anuales y el déficit continuo a raíz de los escasos ingresos aportados por la universidad. Los consideramos escasos ya que son irrisorios en comparación con los generados por la propia institución, que necesita realizar diferentes servicios para afrontar este déficit que acarreamos hace varios años (como el alquiler de canchas de futbol y básquet, como así también cursos de natación o de idiomas). Estos servicios,  junto con las cuotas, generan más del doble del aporte de la universidad.
Por otro lado, queremos dejar en claro algunos puntos en relación a lo que circuló hasta ahora en los medios masivos de comunicación: Creemos que algunos medios de comunicación están banalizando nuestra lucha: se ha dicho que esta medida de fuerza se ha dado de esta forma por ser una réplica de las tomas iniciadas en Buenos Aires, rotulándonos como seguidores de una moda. Se ha dicho que somos “jóvenesanarcos” luchando por algo ilegítimo, sin tener objetivos claros. Se ha dicho que nos encontramos en medio de “un jubileo”  y de “una revolución hormonal”. También se ha dicho que sólo luchamos por cuestiones edilicias; frente a esto, decimos que, si bien este es un punto muy importante debido al evidente estado deplorable de varios colegios, nuestros reclamos son mucho más profundos. Nuestra lucha se está dando en un marco nacional y tiene un antecedente de más de 15 años a la par de reivindicaciones docentes, y si se mantiene vigente es porque nunca se recibieron respuestas que satisfagan la demanda de manera estructural. Es por esto que creemos que es tiempo de que el estudiantado actúe en conjunto, tanto con colegios de Buenos Aires como de Córdoba, La Rioja , Salta, Tucumán; tanto provinciales como nacionales.
Por otra parte, queremos desmentir la presencia de partidos políticos en la toma de decisiones de nuestra lucha. Las asambleas que se dieron en nuestro colegio los días 28 y 29 de septiembre sólo tuvieron la convocatoria de la mayoría de los alumnos del mismo establecimiento; nunca se dio un contacto con partidos políticos ni se buscarán.  

Asamblea de Alumnos de la Escuela
1 de Octubre de 2010, Córdoba.

jueves, 7 de octubre de 2010

Apoyamos y compartimos:CARTA ABIERTA JUNTO A LOS SECUNDARIOS

En cada coyuntura los escenarios se transforman, y la conciencia de organización de lucha de los sectores sociales amplios adquiere una significación colectiva, intergeneracional y solidaria.
Hablar de sujeto político implica hablar de conciencia dentro de un contexto abarcador. Que los jóvenes tomen conciencia colectiva de su grupo o sector, se organicen y realicen lectura de ese contexto, es magnífico, renovador, y además, interpelador. Por esto difundimos el comunicado de CA Córdoba que apoya y sostiene el movimiento estudiantil. Saludamos estos nuevos aires de extensión y movilización de la militancia...




Un nuevo movimiento social juvenil camina las calles de Córdoba, así como de otras ciudades de la Argentina, revitalizando la práctica de la Política e interpelando un discurso hegemónico que sitúa a la juventud en un lugar que la propia historia se ha encargado de desmentir.
Hoy, los más jóvenes de nuestros jóvenes reclaman su lugar en un debate público que en los últimos años ha venido incluyendo a diferentes sectores populares en la construcción de una democracia más participativa, pero que hasta ahora no los incorporaba.
Detrás de las tomas de colegios, emerge parte del sujeto político que va a transformar la Argentina y que ya lo está haciendo.
Por esto, por la construcción de una nueva democracia en un continente que postula la caída de las viejas cadenas de la dependencia y la sumisión, por el fortalecimiento de los movimientos sociales y las fuerzas organizadas de los pueblos, Carta Abierta Córdoba apoya y sostiene el movimiento de los estudiantes secundarios cordobeses que en estos momentos, lejos de rechazar la educación, la defienden; lejos de huir de los colegios, permanecen en ellos; lejos de esperar que otros definan su lugar en la sociedad, toman su destino en sus propias manos.

CARTA ABIERTA CÓRDOBA
Octubre de 2010

lunes, 31 de mayo de 2010

Difusión: UN DISCURSO QUE INCOMODA AL PODER PUNTANO

Notas de San Luis Despierta
El discurso que fue leído ante las autoridades del gobierno en los actos conmemorativos por el bicentenario
y que el diario de la República, propiedad de los Saá no hizo referencia.

"Señoras y señores, autoridades, docentes, alumnos y compañeros egresados de la promoción 2010: Hoy celebramos esta 93º edición de la Procesión Cívica. La luz de nuestras antorchas iluminan las calles de
San Luis, en representación de los jóvenes que son el futuro de esta  sociedad. Por este motivo, en esta nueva Procesión Cívica, los alumnos de la escuela Normal “Juan Pascual Pringles” los invitamos a
reflexionar en base a nuestro lema “jóvenes del bicentenario: La patria nos reclama, escuchémosla”.
Este lema expresa el importante rol que tenemos nosotros como jóvenes  en esta sociedad, somos el futuro y contamos con todos los recursos para pensar y actuar en base a nuestras convicciones. Debemos tener
como objetivo un proyecto de país que nos contenga a todos, con una educación crítica que sea el pilar fundamental.
Hoy estamos en víspera del aniversario de aquella significativa revolución de mayo, que hace 200 años atrás nos marcó un camino hacia la independencia, independencia que aún debemos construir para lograr un país prospero y digno.
Ese camino revolucionario, comenzado por nuestros antepasados, fue promovido por magnificas ideas libertarias. Esto provocó deseos de soberanía a los habitantes de nuestro país, cansados de la dominación
española.
Una soberanía por la que no debemos dejar de luchar, sin perder las esperanzas que a veces decaen, al ver como son usurpados nuestro futuro y nuestros sueños. Debemos terminar con esos poderes que siguen
provocando la vulnerabilidad de derechos que son escenciales para el desarrollo de esta sociedades mas justas e igualitarias; potencias que sometieron a la fuerza a los habitantes originarios en 1492, y borraron parte de nuestra identidad, violentando culturas y religiones. Esos mismos que hoy hacen que su riqueza gire en torno a la miseria de América Latina.
Evoquemos el ideario de lo que lograros heroicamente los grandes idealistas de 1810, recordemos a Mariano Moreno y su Plan Revolucionario de Operaciones, en el que defendía el proteccionismo económico ante la expropiación de nuestra tierra para intereses de españoles y realistas.
A Domingo French y Antonio Beruti, que no repartían precisamente escarapelas, sino que presionaban con grupos armados para que la Revolución de produjera.
A Manuel Belgrano que sembraba escuelas a la Patria y devolvió guaraníes a sus tierras usurpadas. A Juan José Castelli cuando anunciaba, en el Alto Perú, el fin de la servidumbre indígena declarando “todos somos iguales en esta tierra”. Esta idea, que parecía muy lejana, hoy la observamos en Bolivia. Allí gobierna Evo Morales, el primer mandatario de origen indígena de América Latina. Este es uno de los hechos que nos demuestran que ideas que parecían utópicas, luego de tantos avances y retrocesos, acuerdos y diferencias, pueden convertirse en realidad 200 años después.
Un período que engloba entradas y salidas de crisis latinoamericanas, como los golpes militares, y democracias débiles y efímeras. Crisis económicas, como por ejemplo sigue siendo la soberanía sobre las Islas Malvinas, que comenzó hace bastantes años, y sigue estando ocupada por habitantes ingleses; o como el reciente conflicto de las papeleras en el Río Uruguay.
Debemos remarcar el actuar de nuestro Gobierno Provincial ante la expropiación de tierras en Estancia Grande. Esto es claramente un ejemplo vigente de aquella conocida “Campaña del Desierto”, realizada
por Roca cuando se les quitó todas las tierras a los pueblos originarios. Este es otro conflicto territorial que nos toca vivir en estos días.
Entre estas y otras problemáticas, nosotros, la juventud actual, no debemos permitir que nuestras ilusiones se pierdan. Tenemos que construís un país sin extorsiones, sin medios que resaltes los conflictos mas graves de las diferentes sociedades, ni opriman nuestras posturas con ilusorias realidades, y con mentalidades
inmóviles y cerradas.
Debemos ser mas desafiantes y creativos ante estos sistemas petrificados a los que queremos transformar, y comenzar a creer en nosotros mismos, en la fuerza como unidad a la que podríamos llegar si la pusiéramos en práctica con fuertes convicciones.
Debemos, todavía, seguir luchando contra esas mismas fuerzas que causaron masacre, que sembraron la injusticia y la barbarie en nuestra tierra americana.
Esto es necesario en pos de un país justo, digno y soberano, sin dejar que las tentaciones de esta sociedad dominada por los poderosos nos cieguen ante esta realidad. Sin quedar debajo de la pirámide jerárquica conformándonos con superficialidades, clamando integridad y sobretodos a nuestra dignidad a la que tratan de acallar personas corrompidas por el poder, el dinero y el autoritarismo.
Finalmente, hoy, más que nunca, en este año del Bicentenario del nacimiento de la Patria, debemos preguntarnos, como lo hace el historiados Osvaldo Bayer ¿Qué nos pasó a los argentinos después de
esos principios de Mayo, plenos de generosidad y de la búsqueda de la igualdad por medio de la libertar?
A la respuesta debemos reflexionarla, para por fin conseguir la tan ansiada independencia real, con trabajo, salud, educación y justicia para todos los habitantes del pueblo argentino.

AUTORES:
Bardossy, Ana Paula (6ºB1)
Palasí, Dionila (6ºC1)
Marchioni, Juan (6ºC2)

La carroza de la 93º Procesión Cívica

Fuente: http://lajaboneriadevieytesdigital.blogspot.com/2010/05/un-discurso-que-incomoda-al-poder.html