jueves, 21 de octubre de 2010

Difundimos: Superavit Comercial y Autonomía Política

Agradecemos a los compañeros de Redacción Popular y Prensa Corriente Eva Perón por habernos hecho llegar un valioso material para el debate. Se trata de una nota de Roberto Hilson Foot. Accesible y útil, es un documento sólido y oportuno para la coyuntura hacia el 2011. 

El análisis sociológico de los golpes de estado en la Argentina a lo largo del siglo XX permite identificar un recurrente protagonismo de las fuerzas armadas como la cara mas visible de estos movimientos, pero siempre han sido impulsadas y secundadas por otros factores de poder como por ejemplo la jerarquía de la iglesia católica, la oligarquía terrateniente organizada institucionalmente en la SRA o la CRA., las corporaciones de los medios de prensa tan determinantes por ejemplo en los golpes de 1966 y 1976, sectores de la burguesía industrial y de los capitales financieros nacionales y extranjeros, así como la avasallante complicidad del imperialismo inglés y norteamericano en distintas oportunidades.
Puntualmente algunos partidos políticos incluso de izquierda y centro izquierda por ejemplo en 1930 y 1955 o confederaciones sindicales como en 1966 han caído en la trampa de ser participes de estos golpes socavando los mismos principios sobre los que deberían fundarse, transformándose en esas coyunturas históricas en herramientas funcionales al servicio de los factores de poder más antidemocráticos y determinantes de la sociedad argentina.
Pocos gobiernos democráticos en la historia de nuestro país han tenido la capacidad y fortaleza como para enfrentar a las corporaciones y a los factores de poder que hicieron que fuera imposible la consolidación de la democracia a lo largo de buena parte del siglo XX, como la que han demostrado tener los gobiernos Kirchneristas. Han logrado con grandes esfuerzos y riesgos subordinar a las fuerzas armadas a las autoridades constitucionales, reimpulsando la política de verdad, memoria y justicia que evita la impunidad por los crímenes de lesa humanidad y condena el terrorismo de estado. Se ha buscado reformular su rol, implementando por ejemplo medidas tendientes a revalorizar su participación en el desarrollo de la producción nacional, evitando por todos los medios su ingerencia en la vida civil y política. El ciclo K ha generado un contexto político en el cual el gobierno nacional invierte 6 pesos en educación por cada peso gastado en armas. Sin duda que todavía como sociedad estamos esperando una honesta y profunda autocrítica por su rol brutal y criminal durante la dictadura de 1976, y nos debemos un debate democrático acerca del rol de las fuerzas armadas en el siglo XXI.
Frente al poder corporativo de la jerarquía eclesiástica que fuera en el pasado determinante por ejemplo en la coalición que permitió el bombardeo de civiles desarmados en la plaza de mayo en 1955 bajo el signo de cristo rey y el derrocamiento criminal del gobierno de J.D.Perón en Septiembre de ese mismo año, así como un importante apoyo a la última dictadura militar, los gobiernos K, han logrado evitar el tradicional control eclesiástico del ministerio de educación, ámbito en el cual la iglesia se creía con derecho a tener una voz decisiva, y limitaron parcialmente su influencia sobre el poder judicial. Se ha logrado la sanción de la ley de matrimonio igualitario contra la resistencia e intolerancia de la jerarquía de la iglesia y la presidenta no acude a los Te Deum opositores en la catedral metropolitana, ubicando discursivamente al Cardenal Bergoglio en su verdadero rol de uno de los jefes coordinadores de la oposición política reaccionaria. La jerarquía eclesiástica ha estado vinculada a todos los procesos antidemocráticos de nuestra historia. Recordemos ya que estamos en el año del bicentenario, que los obispos del territorio correspondiente actualmente a la República Argentina y el papado romano se opusieron al proceso revolucionario de mayo de 1810. Para citar algunos ejemplos tomemos el caso del Obispo de Buenos Aires, Benito Lue y Riega nacido en Asturias en 1735 quien abogó por que los españoles en América tomaran el mando a la caída de la metrópoli oponiéndose a la destitución del virrey, reconociendo además el derecho de conquista y la autoridad de las bulas papales. Luego de las jornadas de mayo fue un factor permanente de oposición al proceso de emancipación siendo probablemente muerto por envenenamiento en 1812 en una cena en una quinta en San Fernando. El obispo de Córdoba, Rodrigo de Arellana nacido en 1756 fue un destacado opositor a la revolución de Mayo y ayudo a reunir fuerzas militares junto a Santiago de Liniers y al gobernador realista Gutiérrez de la Concha para luchar militarmente contra las fuerzas revolucionarias. No reconoció a las autoridades de Buenos Aires y fue capturado por el ejercito patriota siendo perdonando por su condición de sacerdote. Aun así continuo conspirando contra la independencia hasta que debió huir en 1817-18 a España. Recordemos también que tanto el obispo de Salta ferozmente enfrentado nada menos que al General Manuel Belgrano al punto de tener que ser desterrado por el comandante del ejercito del norte, como el papado fueron activos opositores al proceso revolucionario emancipador de Mayo, de allí que sea insostenible históricamente la pretensión de las jerarquía católica de tener un rol protagónico en la celebración del bicentenario pues como institución se opuso a los revolucionarios.
Frente al poder de la oligarquía terrateniente, otro de los más influyentes factores de poder antidemocráticos, si bien el gobierno sufrió la dura traición y derrota por la 125 no por ello fue derribado por esta corporación como ocurrió por ejemplo en 1966 con A.U.Illia o en 1976 con el gobierno justicialista. El actual gobierno ha logrado una solidez financiera basada en un nivel de control y cobro de impuestos y retenciones poco frecuente para los gobiernos democráticos. Ha logrado por ejemplo conservar el cobro de retenciones a las exportaciones aunque no sean del nivel pretendido por la 125 a pesar de los ataques de las entidades que representan los intereses oligárquicos. Recordemos que Jorge Chemes de FARER la Federación de Asociaciones Ruralistas de Entre Ríos luego candidato del Acuerdo Cívico y Social dijo: “como en la guerra hay que ir matando a los de la primera fila, hay que barrer a la mayoría, a la mugre”. H. Biolcatti de la SRA. afirmo: “Hay que empujarlos para que no terminen el mandato”. E. Buzzi (aquel del “no desabastecimos ni lo volveremos a hacer”) presidente de la otrora progresista F.A.A. afirmó en Noviembre de 2008: “Nuestro único objetivo es desgastar al gobierno” o A. De Angeli también de la F.A.A pero de Entre Ríos.: “Qué renuncie la presidenta y quede Cobos como presidente”. Ricardo Buryaile, vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentinas, el 18 de Junio de 2008 en entrevista radial con FM. Universidad del Chaco expresó: “Si el congreso ratifica las retenciones móviles debería ser disuelto”. Con impecable lógica la presidenta a diferencia de la oposición al servicio de las corporaciones, no asiste a los actos anuales en el predio de Palermo convocados por la Sociedad Rural que apoyó en el pasado el golpe de 1966 y luego la masacre desatada a partir del golpe de 1976. En la actualidad no toleran la pretensión de un gobierno democrático por establecer reglas de juego que deban obedecer. Donde fueron silbados e insultados los presidentes como A.U.Illia y R.R.Alfonsín y ovacionados los dictadores como J.C. Onganía y J.R.Videla la actual gestión K no se postra ante los poderes corporativos.
En cada uno de estos casos el gobierno ha podido establecer límites a los tradicionales factores corporativos determinantes de la política nacional gracias a poder contar con solidez financiera como condición necesaria para este proceder. La oposición reaccionaria ha entendido esto por lo que están intentando aumentar los gastos por ejemplo por medio de un irresponsable 82% móvil en las jubilaciones y por otro lado reducir los ingresos por ejemplo a través de la reducción o eliminación de las retenciones. Este desfinanciamiento del estado limitaría la capacidad política del gobierno condicionándolo a obedecer el dictado de los poderes corporativos, debiendo en ese caso recurrir al financiamiento y la condicionalidad de los organismos internacionales de crédito que tanto daño nos han hecho. Esta situación financiera debilitaría a la política pública como un ámbito donde se dirimen los conflictos de la sociedad para convertirla en un ámbito de aplicación y defensa de los intereses de los factores de poder determinantes.
A su vez el gobierno necesita mantener por medio de la flotación sucia de la tasa de cambio, una paridad que genere una posición competitiva para las exportaciones argentinas, desalentando las importaciones para poder contar con un superávit de balanza comercial que le permita disponer de un saldo de divisas suficiente para enfrentar los vencimientos de la deuda externa y los requerimientos de la balanza comercial y de pagos. Recordemos que las administraciones K han sido las primeras desde 1966 en lograr reducir esa pesada herencia de la deuda externa siendo el gobierno que redujo la dependencia al financiamiento externo.
Superavit Comercial: Divisas y sostenimiento del modelo.
Ante este condicionamiento nos parece importante realizar un seguimiento del desarrollo posterior a la crisis económica mundial de 2008-2009 del comercio exterior nacional para poder determinar la solidez de las condiciones financieras que habiliten el espacio para la discusión política.
En los primeros cinco meses del año 2010 las exportaciones agrícolas alcanzaron los 8.529 millones de U$S con una suba en la cantidad exportada del 9,2% en relación con 2009. Entre Enero y Mayo de 2010 las manufacturas de origen industrial representaron el 34% de las exportaciones, mientras las de origen agropecuario fueron el 32%, cuando en 2003 al inicio de la gestión K habían sido del 25 y 32% respectivamente, con lo cual se puede comprobar el incremento en el valor agregado de los bienes exportados. Las exportaciones a lo largo del primer trimestre rondaron los 4.500 millones de dólares por mes, con un fuerte incremento de las importaciones en ese primer trimestre.
Posteriormente la recuperación del saldo comercial fue brusca pues en el mes de Abril se logró un superávit de 1.905 millones de dólares con exportaciones por encima de los 6.000 millones de dólares monto que se logró mantener a lo largo de los meses de otoño e invierno, a pesar por ejemplo de tener déficit con China y con Brasil. Los montos totales de importaciones fueron aproximadamente de 4100 y 4.500 millones de dólares en Abril y Mayo respectivamente. Tanto el aumento del volumen exportado como una mejora post-crisis de los términos del intercambio en un 15% comparado con 2006, con aumentos en los precios de la soja, el trigo y el maíz, lograron consolidar a lo largo del segundo y tercer trimestre el superávit.
Sin embargo para refutar a los simplistas del efecto “viento de cola” que deben reconocer los logros del gobierno nacional pero lo atribuyen a la “suerte”, debemos indicar que el efecto positivo por el incremento en los precios de los commodities ha beneficiado mucho mas a países como Venezuela, Perú, Chile y Bolivia mientras de hecho la Argentina se encuentra por debajo de la media de América Latina en el beneficio resultante estrictamente debido a la mejora en los términos del intercambio.
En los primeros cinco meses de 2010 se exporto por un valor de 25.988 millones de dólares con un fuerte aumento como habíamos mencionado en las ventas de bienes manufacturados. Si comparamos las exportaciones de automóviles, camionetas y camiones que en 2003 eran de 561 millones de dólares, este año en los mismos primeros cinco meses fueron de 2.647 millones de dólares. A su vez el aumento en las ventas de maquinarias agrícolas fue aún mayor. Otro rubro particularmente dinámico es el de las ventas de software que pasó de 173 millones de dólares en 2003 a 547 millones de dólares en 2009 y sigue creciendo en el corriente año.
En junio de 2010 la balanza comercial registró un superávit de 1291 millones de dólares con un aumento significativo de las importaciones pero con exportaciones que lograron compensarlas por valor de 6353 millones de dólares, arrojando para el primer semestre un saldo favorable de 7.491.000.000U$S
La producción agropecuaria como habíamos adelantado acompañó la recuperación con un aumento en el volumen cosechado y también en área sembrada permitiendo un incremento en las exportaciones agropecuarias. A su vez se ha comenzado a ver los frutos de la ley de promoción del desarrollo y producción de la biotecnología que recibió beneficios impositivos y un fondo de estímulo para la financiación de capital e inversión para la capacitación de los recursos humanos lográndose un incremento en las exportaciones de estos productos.
La argentina además ha conseguido incrementar algunas exportaciones de alto valor agregado y gran desarrollo tecnológico por medio por ejemplo del INVAP. Desde el año 2004 el INVAP ha incrementado su patrimonio en infraestructura y duplicado sus recursos humanos, gracias a la colaboración entre el gobierno de Río Negro y el gobierno nacional por medio de acuerdos con la CNEA, los Ministerios de Planificación, de Defensa y de Relaciones Exteriores con la apertura de nuevos mercados. Se ha provisto por ejemplo a la República Bolivariana de Venezuela de centros de Terapia Radiante para contribuir con la mejora en la salud de nuestros hermanos venezolanos, por un monto de 62.000.000 U$S con financiación de fondos del ANSES, del Banco Nación y del BICE.
La sustitución de importaciones avanzó fuertemente en los productos textiles, calzados, productos químicos, vehículos y en la industria metalmecánica. Es posible ver la mejora en la producción industrial por medio del descenso en la relación entre importaciones industriales y el PBI, mientras la actividad industrial crece a tasas muy elevadas, por encima del 8% anual. Asimismo se han incrementado las exportaciones industriales a un ritmo superior al 15% anual.
Para el séptimo mes del año el superávit de balanza comercial fue de 883 millones de dólares con un crecimiento muy significativo de las importaciones. El superávit acumulado al mes de julio de 2010 fue de 8.374 millones de dólares con volúmenes muy superiores a los de 2009 pero con un menor superávit, una tendencia que debe ser monitoreada. En los primeros ocho meses del año las exportaciones alcanzaron los 44.666 millones de dólares con un alza interanual que se proyecta por encima del 20%, mientras las importaciones fueron de 35.239 millones de dólares con un saldo favorable de 9.427milllones de dólares. Para el mes de Septiembre de 2010 el nivel de exportaciones a Brasil había alcanzado un nuevo record de 10.597 millones de dólares aunque persiste con nuestro socio comercial un déficit de balanza de casi 2.429 millones de dólares. En los ocho primeros meses del año las exportaciones industriales alcanzaron el monto record de 14.901millones de dólares un 34% del total de las exportaciones siendo un 31% mayor que en el 2009.
Se ha logrado también en estos años una mayor diversificación de mercados. Hay de esa forma una mayor cantidad de destinos para nuestras exportaciones. En los noventa el país exportaba a alrededor de 130 países cuando en la actualidad lo hacemos a más de 150 con mayor penetración en África y el sudeste de Asia y un crecimiento de nuestra relación comercial con el MERCOSUR. Para mediados del año en curso el MERCOSUR absorbió un 24% de las exportaciones y representaron un 34% de las importaciones. Si en 2004 se exportaba a 47 países por un monto mayor a los 100 millones de dólares para el 2008 esa cantidad había ascendido a 59 países. En el sector de países a los cuales se les exporta por más de 1.000 millones de dólares de los 7 países de 2004 se aumento a 17 países apenas cuatro años después. También se logro disminuir la participación tanto de los primeros diez destinos como de los primeros veinte logrando una mayor cantidad de mercados para nuestras exportaciones.
La importancia de mantener políticas cambiarias y comerciales activas con un estado nacional atento a la protección de su industria es una idea de larga data en el pensamiento económico, pero en el caso de la historia Argentina nunca ha logrado consolidarse a largo plazo siendo con demasiada frecuencia sustituida por destructivas políticas de libre cambio. Aún durante el apogeo del modelo oligárquico agro-exportador, economistas como Vicente Fidel López (1815-1903), defendieron la necesidad de un rol activo del estado para lograr el desarrollo industrial. Entendía que el librecambio no era más que una teoría defendida por los países que producen materias elaboradas. Afirmó que la implementación de políticas de libre mercado “producía entre nosotros fatales y malísimos resultados” y comprendía que los pueblos que son ricos productores han llegado a serlo, protegiendo su industria y trabajo. La correlación de fuerzas en la sociedad civil hizo imposible la consolidación de un modelo de industrialización a lo largo del siglo XX algo a lo que están abocados y comprometidos los gobiernos Kirchneristas. El desarrollo actual del comercio exterior da por tierra con la idea de una Argentina “aislada”, “al margen del mundo” como gusta afirmar la derecha. La economía Argentina ha logrado de hecho un verdadero salto en sus exportaciones. En 1990 el comercio exterior representaba el 8,7% del PBI. A finales de esa década el porcentaje había ascendido ligeramente a 9,3% mientras que en la actualidad supera el 20 % del PBI. con montos superiores a los 70.000.000.000 U$S.
Se ha logrado asimismo que las exportaciones de las Pymes representen cerca del 15% del total de las ventas Argentinas al mundo. Ha habido un crecimiento del 20 % de las empresas Pymes que exportan desde 2003 con un aumento de lo exportado de casi el 80%. El 58 % de lo que exportan esas Pymes son productos industriales a países como Brasil, EE.UU., Chile, Venezuela y el Reino Unido como los principales destinos.
El tipo de cambio de flotación sucia ha logrado en estos años evitar la recurrencia de los procesos de “stop and go” tan frecuentes en el pasado de la economía Argentina. Si bien el diferencial cambiario inmediatamente posterior a la salida de la convertibilidad no era sostenible en el tiempo y a pesar de que algunos sectores exportadores han logrado mejoras en su productividad a partir del 2002, no deja de ser un problema la todavía insuficiente productividad media de muchos sectores industriales, que por un lado reclaman del gobierno un diferencial de tasa de cambio que los beneficie, pero por otro no se muestran muy dispuestos a contribuir con un ajuste de costos y beneficios que evite perdidas de competitividad por inflación.
Es una de las tareas más difíciles que tiene el gobierno por delante, la de mantener una tasa de cambio que compense por la desventaja en la productividad, pero simultáneamente consensuar políticas de inversión y crecimiento por parte de los industriales que permitan una mejora en la distribución del ingreso basado en la disminución de las altas tasas de ganancia, no trasladando como lo están haciendo en la actualidad los aumentos a los precios que terminan perjudicando no solo al nivel de vida de los trabajadores sino también a la misma capacidad exportadora de los productores nacionales. Este deterioro ha podido observarse por ejemplo en algunas economías regionales como en el caso de los productores fruti-hortícola de Alto Valle de Río Negro con problemas en la cadena de pagos, rebajas en las retenciones, mayores demandas por subsidios, e incluso una ligera contracción en el volumen exportado desde la crisis internacional.
Una coyuntura favorable a la salida de la crisis internacional para nuestro comercio exterior es la apreciación del Real y también de la moneda Chilena, que brinda un mayor margen de competitividad para las exportaciones Argentinas. Durante el mes de Octubre el tema de las tasas de cambio llegó a ser tratado en forma central tanto por el FMI. como por el G-20 con el pedido expreso por parte de los EE.UU. a los países emergentes para que permitan la devaluación del dólar con un fuerte debate con China por el valor del Yuan.
Heinz Sonntag (1940) había señalado en la década del ochenta junto a otros muchos sociólogos y economistas en sus análisis políticos del capitalismo periférico que en el mundo subdesarrollado los medios de producción estaban controlados por los privados, con un estado subordinado a las clases dominantes, con una influencia determinante por parte de la potencia imperial, con poco desarrollo industrial y formas precapitalistas de producción y con una muy débil sociedad civil. En cada uno de estos aspectos determinantes de las condiciones de dominación periféricas y subdesarrolladas, los gobiernos K han logrado mejoras, pero no hay duda que la correlación de fuerzas en la sociedad civil es adversa a los proyectos populares y democráticos algo que pudo apreciarse en el conflicto con las patronales rurales en 2008. Una derrota electoral del gobierno K no implica un mejor posicionamiento para las fuerzas populares si no por el contrario sería el inicio de un avance de los poderes corporativos con ideologías neoliberales de librecambio y políticas antipopulares.
La posibilidad de confrontar con las tradicionales fuerzas determinantes de la sociedad argentina depende de la solidez financiera del estado, del cual el superávit en la balanza comercial es un primer eslabón indispensable. Se equivocan gravemente las fuerzas de centro y centro izquierda en creer que pueden ser una fuerza superadora del proyecto K, pues no cuentan ni con la densidad social ni política para ello. Si el kirchnerismo es derrotado quedarán atrapadas por una dinámica determinada por la correlación adversa de fuerzas, tal como les ocurrió durante la discusión por la 125 donde buena parte del progresismo terminó dilapidando su militancia de años entregados a la defensa de los intereses de la oligarquía. Si contribuyen a debilitar las cuentas públicas no están meramente debilitando a un gobierno sino que están debilitando la fortaleza financiera del estado el único actor social capaz de controlar a las minorías reaccionaras, en un contexto adverso de las relaciones de poder en la sociedad civil, cargan con la responsabilidad de intentar debilitar a la democracia.


Roberto Hilson Foot, de la redacción de Iniciativa
             


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